miércoles, 7 de enero de 2026

RC [1] Chasquido de Dedos

Los eventos descritos a continuación toman lugar después de la historia principal "Silent Witch".
Se recomienda leer previamente la historia al leer estos capítulos.

Isaac sabía que su maestra, Monica Everett, la Bruja del Silencio, siempre había sido notablemente indiferente en lo que respecta a las necesidades de la vida.

Sus hábitos alimenticios eran particularmente extremos. Cuando se sumergía en sus investigaciones, Monica se saltaba las comidas sin pensarlo dos veces, y cuando comía algo, solo era un poco de pan o nueces acompañadas de un sorbo de café.

Hasta que Isaac empezó a usarlos, los utensilios de cocina y el horno empotrado de su casa estaban cubiertos de polvo.

Incapaz de pasar por alto esto, Isaac fue trayendo poco a poco diversos utensilios y condimentos cada vez que visitaba la casa de Monica. Gracias a él, la cocina estaba ahora bien equipada y cuidada.


Isaac enfrió el pastel que había horneado, lo empapó en almíbar de cítricos y lo cubrió con una generosa capa de glaseado de azúcar. Preparó café mientras esperaba a que el glaseado se endureciera.

Había oído que la cafetera de Monica era un recuerdo de su padre.

El padre de Monica, Benedict Rayne... El erudito se había visto envuelto en una conspiración y había encontrado una muerte prematura. Isaac estaba profundamente relacionado con este incidente. Era un nombre que no podía olvidar, no, un nombre que nunca debía olvidar por el resto de su vida.

A pesar de ello, Monica había permitido a Isaac utilizar el legado de su difunto padre.

Por lo tanto, Isaac era especialmente cuidadoso y respetuoso al manejar la cafetera.

Después de servir el café de la cafetera en las tazas y colocar las rebanadas de pastel en platos pequeños, Isaac se dirigió a la sala de estar.

Vio a Monica sentada en una silla en la sala, concentrada en mover sus figuras.

Al escuchar con atención, Isaac oyó a Monica murmurar en voz baja.

"... Uf... Antes era capaz de hacerlo bien..."

"¿Qué estás haciendo?"

Isaac habló desde atrás y Monica se detuvo de repente, mirando a Isaac con un toque de vergüenza.

Las pálidas mejillas de Monica se sonrojaron de repente y sus cejas se fruncieron con aire preocupado.

"... ¿L-Lo has visto?"

"Parecía que movías los dedos por alguna razón."

¿Era eso algo que no quería que los demás vieran? Mientras Isaac colocaba la bandeja con café y pastel sobre la mesa, Monica jugueteaba con los dedos mientras bajaba la cabeza.

"Bueno, verás... Antes podía hacerlo, pero ahora no puedo."

¿Algo que antes podía hacer y ahora ya no?

Para ser sincero, esas palabras no le dijeron mucho a Isaac, quien, siendo un genio, podía dominar cualquier cosa sin esfuerzo. Ya fuera estudiar, el manejo de la espada o incluso cocinar, nunca olvidaba lo que había aprendido.

Sin embargo, Monica no era especialmente hábil en nada más que en magia y matemáticas, por lo que no compartía la misma experiencia.

Cosas que antes le salían de forma natural y que de repente se volvían imposibles.

...Debía de ser una experiencia realmente aterradora.

"¿Qué es lo que ya no puedes hacer?"

Isaac preguntó en voz baja y Monica respondió con cara seria.

"Chasquear los dedos."

"¿Eh?"

Monica repitió con seriedad las palabras al perplejo Isaac.

"Chasquear los dedos."

Chasquear los dedos. Sea o no el término formal, se refiere al acto de juntar con fuerza el dedo medio y el pulgar, y luego golpear la base del pulgar con el dedo medio para producir un sonido.

Isaac lo demostró chasqueando los dedos.

"¿Así?"

"Exactamente."

Monica asintió con un "Hmm" e intentó chasquear los dedos con la mano derecha. Sin embargo, el sonido fue débil y poco convincente, lejos del sonido nítido de un chasquido exitoso.

Monica suspiró con tristeza, "Sigo sin poder hacerlo...", y bajó la cabeza.

"Hace un año... practiqué mucho para el Concejo Supremo."

El Concejo Supremo.

Isaac nunca podría olvidar aquel día en que descubrió la verdadera identidad de Monica.

En aquel momento, Monica se comportó con confianza como una de los Siete Sabios, abrumando a todos los demás en la sala.

(... Ahora que lo pienso, Monica chasqueó los dedos varias veces en aquel entonces).

Al invocar la magia, acciones como chasquear los dedos o agitar una varita tienen un significado real. Realizar estos gestos al activar un hechizo facilita visualizar la "activación" del mismo.

Al igual que apretar el gatillo de un arma, chasquear los dedos o agitar las manos mientras se activa la magia facilita la invocación de hechizos. Sin embargo, para aquellos que dominan el manejo del maná, estos gestos son innecesarios.

Además, en el combate real, a menudo resulta desventajoso informar al enemigo de tus hechizos de antemano.

La mayor ventaja de la magia sin cánticos de Monica era mantener en secreto su sincronización, lo que hacía que esos gestos fueran aún más innecesarios.

"¿No puedes lanzar hechizos sin gestos?"

Monica era una de las mejores magas del país. Dada su habilidad para controlar el maná, debería ser capaz de lanzar hechizos sin mover un solo dedo.

Entonces, ¿por qué necesitaba chasquear los dedos?

Bajando la mirada ante la pregunta de Isaac, Monica parecía avergonzada y nerviosa.

"Bueno, quería parecer genial durante el Concejo Supremo..."

"..."

Parece que, a los ojos de Monica, chasquear los dedos para activar la magia se consideraba "genial".

Sin duda, Monica había causado una gran impresión en el Concejo Supremo. Aun así, ¿Realmente necesitaba practicar el chasquido de dedos hasta tal punto?

Mientras Isaac luchaba por encontrar las palabras adecuadas, Monica continuó con las mejillas sonrojadas.

"Eh... Cyril-sama suele chasquear los dedos cuando usa magia... así que pensé que quedaba genial, ¿sabes?"

"... Ah, ¿en serio?"

Aunque el tono de Isaac transmitía cierta inquietud, Monica parecía ajena a ello.

Isaac miró a Monica a la cara con una pregunta.

"¿Te enseñó Cyril a chasquear los dedos?"

"No, Cyril-sama estaba ocupado recogiendo peticiones... Así que, mientras hacíamos el Caliz Negro, le pedí a Dee-senpai que me enseñara."

"..."

Hubert Dee.

Un hombre que siempre ocupaba los primeros puestos en la lista de Isaac de "Personas a las que hay que mantener alejadas de Monica". Ahora que lo pensaba, él también chasqueaba los dedos con frecuencia cuando activaba dispositivos mágicos.

Isaac se quedó en silencio con una mezcla de sentimientos encontrados, mientras Monica seguía practicando el chasquido.

"El impulso al golpear la base del pulgar con el dedo medio es crucial, pero tal vez el ángulo del dedo medio sea incorrecto... Mmm... ¿Quizás no estoy reuniendo suficiente fuerza antes del movimiento descendente...?"

Con el mismo entusiasmo que pone en sus estudios avanzados de magia, Monica intentaba con ahínco volver a aprender a chasquear los dedos. Su dedicación era evidente.

Cuando Isaac se rió entre dientes, Monica lo miró con los ojos muy abiertos y le preguntó, "¿Qué te hace tanta gracia?"

Isaac se apartó el flequillo con indiferencia y entrecerró los ojos.

"Oh, es que me pareces linda."

"¿N-No crees que soy... genial?"

Parece que su amada maestra prefiere «genial» a «linda».

Isaac se contuvo para no reírse mientras respondía.

"Por supuesto que sí, mi maestra es la más linda y genial del mundo entero."

Dicho esto, Isaac tomó la mano derecha de Monica.

La pequeña mano, como la de una niña pequeña, tenía manchas visibles de tinta de bolígrafos y tinteros. Pero era la mano querida que había salvado a Isaac.

Qué feliz se sintió cuando esa mano juvenil se extendió hacia él.

"Si quieres practicar chasquear los dedos, déjame enseñarte. No dudes en confiar en mí, ahora que soy tu discípulo."

Isaac quería que Monica confiara en él para cualquier cosa, por trivial que fuera.

Unos minutos más tarde, Nero regresó de dar un paseo y encontró a Monica e Isaac sentados frente a frente, moviendo los dedos en silencio. Inclinó la cabeza y murmuró, "¿Qué tipo de magia es esa?"

NdA: El tema del primer proyecto de investigación independiente de la Bruja del Silencio: Chasquear los dedos.

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